Hoy cantos de cisne se tragan la galaxia
y con ella los arboles y todos
los sonidos que llegaban del mar
El tiempo era una Esfinge
Sus garras Memoria
Sus ojos Horror
sobre metales en que crujen
carcajadas de hiena y
la histeria del mundo
era un círculo de fuego
En este último día de estrellas
mi mano ansiosa
colecta fresas humeantes
cosechadas en el sol
Musite puñal a la nada
leve como el trémulo acorde
de un corazón pueril
La mendiga vida
que no suelta su botella
mientras se rasgan las entrañas
de la luna
entre los pilares de la tierra
no resiste
El eco milenario
de los árboles
deposita en las raíces del mundo
la semilla de la desesperación
¡Insatisfecho!
Imperó El Tedio
Todo iba a perecer
Desesperé
No tenía misericordia de mí
Un brote dorado en mis tobillos
recorría la inmolación de la eternidad
¡Febril! ¡Febril! ¡Febril!.
bonito..... la tilde de árboles, segunda línea... me gustó
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