viernes, 7 de noviembre de 2014

"No (me) queda casi nada" Jacques Derrida

FENOMENOLOGÍA PARA OTRA DECLARACIÓN


Tú y mis Yo
De algún modo anticipados
Al vanidoso estupor de lo real
Con ánimos de otra prudencia
Para la otra realidad
De premura de mis venas
Ante otro sol más oportuno
Frente a otro cielo de manifiesto exacto
Cuando colapsan de ansiedades
Desde otro Yo
Otra esfera cosmogónica
Prédica de los sacrificios
De mi otro animal
Exhausto de mi luz
Que al dormir
Muere por justicia
De mi otro cuerpo
De molécula de mis alteraciones
Dispuesto para tu otro enigma
Y vayan estas letras 
A parar tras la máscara
De tu otro símbolo
Estas letras
Veneno naranja de ungir
Sobre palmeras de mis hombros
Sobrias del ojo de tu noche
Niña desde tu otro éter
De azufre para mi lujuria
De fruto para otros demonios
Promulga un último beso
De otra noble cuchilla
Con labios de tu otra antropofagia
Milagroso último otro beso
Para comenzar a morir
Por mi otro miembro estático
De olor de mi pausa
A partir de tu figura
De otra raza aérea
Bendita en otras guerras
Entre alientos de otros destinos
Ante tu otra entraña maldita
Que cauteriza desde tus otras garras
Tu otra nueva sonrisa
Cadencia para otro Yo
¡Tan triste!
¡Tan triste!
¡Tan triste!
Perpetuo entre lo perpetuo
Por esas mil garras de apetencia
Va teñida tu otra alma
Asumida con esa gravedad núbil
Bajo tu otro seno proteico
De estrella que alza un cielo
Más azul que la sangre
Y oxida del tiempo
Otro mundo en mi
De otros ecosistemas
Donde tu boca
Esa otra boca celulosa de palabra
Savia caracol salvaje derramada
Regada sobre mi otro ego
A mi otro pecho biodegradable
Portal espejo para-fractal del árbol
De tus ojos de hálito eterno
Quemando mis ojos
Con angustia de mi otro ojo
Renacido en tu mejilla
Albura cósmica de otra piel
De mineral de rosas
Donde lo presuntuoso del asteroide
Cabe en mi otra galaxia
Para tus pestañas auxiliares
Desde mi otro día
Hasta mi otra noche
De oraciones de cosecha
Del diamante en tu espalda
Bajo otro epicentro sustancial
Concedido a tus nalgas
De fricción de otro mármol
De tus otras caderas
De tus muslos de carne de niño
Que corroen de raíz
A mi otra desesperación
A tus piernas de fuerza anaeróbica contundente
Niña de carbón del sortilegio
Para tus piernas otra montaña 
Ante otra pérdida opresora
Dada a tu mano de fuego
Con otra mano que estrangula
Mi otro cuello
Mi otra voz
Y acaso tus pies muerdan
Con cada paso
Impulsos de otra muerte
Deslizados por mi otra frontera
Sobre mi otra vida
Tu diente causa de causa originaria
De mi otras ansias al soñar
Y mis otras formas del deseo
Desde tu cabellera lunática
Columpio de mis otros Yo
Mi otro único Yo
Hacia tu corazón acribillado
De flechas torrenciales y encarnizadas
De mi otro amor.

lunes, 19 de mayo de 2014

(11)

Viernes, 10:00 am

He llegado a tu encuentro Dante
Y la semejanza en nuestros ruegos
No se la cala nadie
Colocaron todo afuera
¡Afuera el cielo!
¡Afuera el purgatorio!
¡Afuera el infierno!

Bello Dante
el intersticio onírico
de algún eslabón divino
te reclamo
al paseo de muerte a la vida
entre nube
entre sangre
te engalanaba

Llévame a pasear de tu mano
Quiero ser lujurioso
Airado
Un psicópata asesino
Toda mi gula y mi sed
buscan recostar
 sobre los lechos del sufrimiento
la bocanada del amor
¡de todo mi amor!
también quiero Ascender al purgatorio
cortar el árbol
cortar la piedra
Al deguste celestial
Que depara todo paraíso

No llegaré de manos vacias
No habrá otra cosa
No quiero otra cosa
Llévame a pasear Dante
En profundidades llevo mi cielo
Un poco más allá mi purgatorio
Y a flor de piel 

reboza mi vida y mi infierno
Aunque no seamos semejantes
Quiero pasear junto a ti.

sábado, 17 de mayo de 2014

"Encuentra lo que amas y deja que te mate" Bukowski

(9)

Hoy cantos de cisne se tragan la galaxia
y con ella los arboles y todos
los sonidos que llegaban del mar

El tiempo era una Esfinge
Sus garras Memoria
Sus ojos Horror

Posaba el diablo
sobre metales en que crujen
carcajadas de hiena y
la histeria del mundo
era un círculo de fuego

En este último día de estrellas
mi mano ansiosa
colecta fresas humeantes
cosechadas en el sol

Musite puñal a la nada
leve como el trémulo acorde
de un corazón pueril

La mendiga vida
que no suelta su botella
mientras se rasgan las entrañas
de la luna
entre los pilares de la tierra
no resiste

El eco milenario
de los árboles
deposita en las raíces del mundo
la semilla de la desesperación

¡Insatisfecho!
Imperó El Tedio
Todo iba a perecer
Desesperé
No tenía misericordia de mí
Un brote dorado en mis tobillos
recorría la inmolación de la eternidad

¡Febril! ¡Febril! ¡Febril!.

viernes, 16 de mayo de 2014

"debes madurar, oscurécete." César Dávila Andrade

(9)
Al amigo, a Mr. Toquesito

Componte
tienes que caminar
sopesar tu verguenza
tienes que atravesar el bosque
levantar la piedra
dormir como el río
si es necesario

Compón 
el privilegio de ordenar tus esperanzas
de ascender la montaña
de cortar diamantes,
la inigualable oportunidad 
de desgarrar una estrella
de albergar un secreto
bloquea tus Cavernas
¡No pueden pasar!

Necesitas componerte
tienes el Derecho Divino de enrraizar una palabra
develar la llave de tu destino
úsala
párate frente a las puertas del infierno
y haste entrar
solo las llamas renuevan la carne

¡Adelante!, pasa 
Esperan por tí...

(8)

Todo lo que cae por su peso
Ayer subía trepidantemente
Sobre un astro de locura y placer
Que pese a tanto vuelo innecesario
A tráfico de sangre y espantajos
Esquelético y leproso
Undívago frente a la barrera
Acorralado de miedos
Asentaba su dolor nebuloso
Con una verdad divina apretada entre los dientes
¡Amar como nunca ante lo imposible!
¡Amar sin remedio!
¡Amor no premeditado!

jueves, 15 de mayo de 2014

"Amor, Divino Amor, Bendito Seas" Bonalde

(4)
A Delilah Szpillman
Aún sigo girando de la luna que robe de tus ojos
En sueños cabalgo tras tus cortas pestañas
Cual manantiales de luces iridiscentes
Siento danzar endemoniado al olvido
Corriendo de una estrella a una flor como pájaro fuera del tiempo
Construyendo universos sin alianzas y desconocidos a sí mismos
Necesitado de palabras oscuras, suaves, delgadas, silenciosas
Liturgia para abordar un oído que no explota
Insistiendo ausentarme en susurros de esperanza
Sintiendo esta danza de mil demonios

Preparo vida nueva entre consolación de astros
Picoteo lenguaje de arcilla y raíz
Soy nómada aleteo de pájaro
Fermento sonidos por instantes eternos:

Mi cristalizada voz se transforma en bosque
Mi magnética voz ahora son las nubes
Mi voz acuarela y rocío sufre
Mi voz llora todos los hábitos del mar
Mi voz impacta levemente en el espacio
Mi trémula voz huye entre sombras
Mi voz fractal busca confundida
Mi despiadada voz persiste demente su existencia
Mi voz acantilado es nostalgia

Sobre la pintura del horizonte
Al escampar de la vida
Mi voz quiere soñar tus colores
Mi voz de sueño indetenible quiere hallar reposo
Mi trastornada voz es melancolía
Llama desvelada

Música universal.

"Mujer que me obsecionas, dime en que momento te desangras, y yo danzaré en tu agonía" Antonio Robles

(5)

Quiero cantar tu medianoche de holgura
Mujer de ojos tras tus ojos
Convocando Tormentas y huracanes del mundo
Al desvariar dentro de esta melodía obscena
Yo la piedra
Yo la tierra
Bemol en tu cabellera lunática de muérdago y espigas
Derramándome como cascada en tu sexo
Hecha de furia y abismo

Agónico a pulso de tu mirar
Tu ojo dorado
Tu Ojo insoslayable en órbita hacia el mundo
Desviste la estrella
La desangra en Bosque
Inaudito contenedor de Fuerzas
Súbita incorporación del Mar
Hecho daga y precipicio
Eyaculado en procesión hacia tu mirada siniestra

"¡La risa, falso castigo del primer atrevimiento!" Rimbaud

(2)

Todo Niño sueña lo que ha Olvidado Dios
sueña cada luna que surge de la piel
remonta dos montañas heridas al amanecer


Ese refugio onírico que no apremia Deseos
La ilusión auténtica que necesita ser sacrificada
proliferar, desgastarse, renacer pese a la ruptura del cielo
La lágrima que humedece a la noche
El llanto del sol entibiando el oído del río
cada molécula de pan que huye en la memoria
afirma los Abismos en la vida del hombre

No se nace bajo el ala de un mundo dividido
Se perece
Se desespera

"pero mi poesía no ha regresado/me siento en la puerta para esperarla/¡¿cómo podría olvidar semejante noche?!" Chity Matya

(1)

Yo soy la Noche entre las ingratas acuarelas marinas
No doy receso al corazón
Soy quien llega a temblar
Por sobre el espacio y tiempo del olvido
Cabalgo colores furtivos
Diluyo los restos de la luna
Desespero Hacia la disparatada vida

Oh radiantes ecos de los mares
Consagra la arcilla que resbala tras la espalda
Deja colgar de la memoria ánforas
Detén la transformación de la tonada
¡Que muera!

Oh Radiantes luces del océano
Sobre el horizonte de esta mañana triste
Incinera el resultado del amor
También debe morir
¡Lo desea!

Oh Exvoto del séptimo acantilado
Pequeño tótem prometeico
De entre los dioses luminosos del Océano
Arrójame entre los despojos
Hacia el mar profundo
¡Lo debo!

Oh mar de los mares
Todo lo que quiero de los altares
Se ahoga dentro de mí
Soy yo tu noche de Mar
Soy Yo quien Llega Mudo como pez
A reclamar diluviales soles al corazón

"Si los pájaros no existieran habría que trinarlos" Miguel James

Bajo aquel cielo gris


Veía caer un pájaro de fuego

y la eternidad era esa voluntad

sencillamente era caer


Sobre las aguas quietas del mundo

caía como un relámpago

atravesaba el corazón del árbol


Toda mi conmoción

era el descenso de aquel misterioso animal del cielo

sobre mí


Era como si todos los pájaros intrusos

de ese cielo inseguro pulularan para mí

un silbido funesto

un aterrizaje forzoso


Yo era el cielo reventado por el pájaro

yo era el asombro de los árboles

el aullido de las borrascas


Era semejante a un impacto de bala

sobre el destino de los mundos


Yo era la nobleza del mundo

de brazos abiertos

dispuesto a recibir al pájaro

a la bala

era la sedienta tierra en espera de lluvia


Yo era toda la muerte precipitada desde el cielo

era la vida recibiendo a la muerte

entre las piedras húmedas y el musgo


Era el corazón sostenido

sobre los mansos altares

era todo mansedumbre

era el picotazo del heraldo de la muerte

era el picotazo del querubín ardiente

sobre mis ríos

sobre mis mares


Era el sufrimiento divino de mi sacrificado corazón